sábado, 16 de enero de 2010

Tercer capítulo: remontando el rio.

Pues vamos a probar con Debian 5.0 (Lenny) que al parecer es lo que hay aguas arriba de Ubuntu.

Esta vez me bajo una imagen ISO de un DVD de instalación, compruebo el md5sum, quemo el DVD, arranco... escojo la opción de instalador gráfico: el proceso se queda en la selección e instalacion de software y no sé como continuar. Repito el paso anterior bastantes veces, escogiendo que busque en repositorios on-line o que no busque allí y se limite al DVD, y también escogiendo distintos repositorios tanto de España como de USA (ya que aquí me decía que no podía conectar al repositorio, a pesar de que antes había aparecido un mensaje diciendo que la configuración de la red había sido satisfactoria, o algo así).

Cuando me rindo de hacer pruebas con el instalador gráfico (y eso que tardé un buen rato antes de aburrirme del todo) pruebo la instalación normal. Como en todas las ocasiones anteriores escojo siempre instalar en sistema en la segunda partción, formateándola como "EXT3" y montándola en "/".

Y en esta ocasión... ¡BINGO!

El SO arranca a la primera, entra en mi usuario y tengo la máxima resolución del monitor sin tocar nada de nada.

Por tanto si tengo que opinar... Debian 5 - Ubuntu 1 (ya que las 5 alternativas de Ubuntu probadas han fallado de un modo u otro, mientras que con Debian sólo ha fallado una vez el instalador gráfico).

Lo que me pregunto ahora es ¿cuales son las diferencias principales entre Debian y Ubuntu?

Segundo capítulo: instalación imposible.

Vamos pues entrando en materia. A finales de diciembre, con una placa nueva, Windows inutilizable por el momento y el curso sobre Ubuntu que tenía que comenzar en enero... decidí descargarme la última versión de Ubuntu y probarla.

Me descargo pues la imagen ISO de "Ubuntu 9.10 desktop AMD64" (Karmic Koala) y la quemo en un CD, arranco el ordenador y... no hay forma de probar Ubuntu (usando el CD como un live CD). Me deja definir el teclado y hace alguna otra operación (como configurar correctamente la red, según aparece en un mensaje durante el proceso) pero el ordenador se queda pillado en un determinado punto y de ahí no sale.

Intento pues instalar Ubuntu en la segunda partíción del disco. Parece que toda la instalación va bien, incluso la parte de formateo de la partición (como Ext3) y la creación del correspondiente sistema de ficheros y el montaje como "/".

Hasta que he de quitar el CD y volver a arrancar el ordenador. El resultado es el mismo que con el Live CD: se queda en una línea determinada, que creo que dice algo de USB, y nada más.

Perdí MUCHAS horas haciendo pruebas, lo probé cambiando el teclado inalámbrico USB que tengo por uno PS/2, lo probé activando y desactivando "Legacy USB" en la BIOS, lo probé incluso desactivando los puertos USB en placa a través de la BIOS... NADA DE NADA. En todos los casos mismos resultados, aunque puede que el punto exacto en que se detenía el proceso fuera distinto y los mensajes tambień... el resultado final no varió.

Bueno, y como es lógico antes de quemar el CD comprobé la descarga con el md5sum. Y después de quemarlo utilicé la opción que aparece en el primer menú del CD de instalación que te permite comprobar la integridad del CD. Obviamente los resultados fueron correctos ambas veces.

Probé pues a descargarme y quemar el "Ubuntu 9.10 alternate AMD64". Hice las mismas comprobaciones y... obtuve el mismo resultado: IMPOSIBLE DE ARRANCAR el Ubuntu supuestamente recién instalado (siempre formateando la partición como Ext3 y montándola como "/").

Con este CD probé incluso otras opciones en la línea de comandos para lanzar el instalador (según encontré por esas webs del mundo) pero nada, avanzaba algo más el proceso, pero con el mismo fracaso final.

Decido arriesgar y pruebo con la ISO de Ubuntu 10.4 (Lucid Lynx) también en la versión para 64 bits: "lucid-alternate-amd64". Está en fase Alpha, nisiquiera en beta, pero de perdidos... al rio.

Parece que todo va bien... pero al arrancar se queda en el prompt de la linea de comandos. Yo no sé casi nada de Linux, pero pruebo a teclear "startx", a ver si arranca el escritorio... se queda colgado en una pantalla en negro. Otro CERO PATATERO pues.

Y así siguen mis pruebas que resumo a continuación:
  • Ubuntu 9.10 desktop AMD64
    No arranca como Live CD. No arranca el sistema supuestamente instalado.
  • Ubuntu 9.10 alternate AMD64
    No arranca el sistema supuestamente instalado.
  • lucid-alternate-amd64
    El sistema sólo arranca hasta el prompt del sistema y no consigo escritorio gráfico.
  • Ubuntu 9.10 alternate i386 (por si acaso era un problema de las versiones de 64 bits)
    El sistema sólo arranca hasta el prompt del sistema y no consigo escritorio gráfico.
  • Ubuntu 8.04.3 alternate AMD64
    Al final arranca todo, pero sólo con dos resoluciones, la mejor a 900x800, que es bastante lamentable.
Como no tengo ningunas ganas de pasarme dos días intentando recordar o re-averiguar qué hice para conseguir configurar la resolución adecuada del monitor se me ocurre aún otra cosa.

Si he borrado Kubuntu para probar "el original": Ubuntu... ¿porqué no ir a la fuente primera y probar Debian?.

Así que ahí voy...

Primer capítulo del libro.

Pues esta entrada habría que considerarla como el primer capítulo, pues la anterior en realidad era la introducción al "libro".

Mis últimas impresiones con Linux vienen a raíz de haberse estropeado la placa base. Al estar en garantía la llevé al comercio para que me tramitara el arreglo o la sustitución. Me trataron de maravilla (algo no tan habitual hoy en día) aunque me advirtieron de que la cosa podría tardar, pues no era una placa de las más habituales. Incluso me prestaron otra placa, pero que resultó no funcionar en mi ordenador, por lo que les compré una placa de lo más sencilla para "ir tirando" hasta que volviese la mía (que era de una gama medio-alta).

Tras conseguir que el ordenador fijo arrancase por fin... el que no quiso saber nada de arrancar fue Windows Vista: NADA DE NADA, muerto, completamente. Por el contrario Kubuntu arrancó como si nada: Windows 0 Linux 1.

Esto hace pensar muy mucho si utilizar un SO en que cualquier cambio serio de sistema hace que no arranque o que tengas que volver a reinstalarlo (algo que yo prefiero evitar para no perder configuraciones de programas varios, el de correo electrónico entre otros, y por si algún dato desapareciera y no estuviese bien copiado en la correspondiente copia de seguridad). Pero que muy mucho te lo hace pensar.

En ese momento, en que me veía uno o dos meses utilizando exclusivamente Linux, tenía bien presente que "había quedado pendiente" sustituir el Kubuntu del fijo por Ubuntu, para poder experimentarlo en profundidad "tal y como era" (y no un derivado como Kubuntu). Así hubiese podido sacar conclusiones sin posibles objeciones o dudas de si tal cosa iba mal sólo en ese derivado o tal otra faltaba porque en ese derivado había tal error.

Así pues llegamos al segundo capítulo.

Voy a escribir un libro sobre Ubuntu.

Pues eso, en vista de todo lo que sé sobre Ubuntu creo que ya puedo escribir EL libro.

El título... pues obvio: "Ubuntu y la madre que lo p**ió".

Bueno, aparte de que el querido Eugenio reconocería este comienzo el caso es que mis últimas experiencias con Ubuntu son las que siguen.

Tengo un Core 2 Duo E7300 que tiene ahora justo 1 año, con un disco duro de 1 TB donde hice varias particiones.

Lo compré junto con una copia (original, que costó 135 pavos) de Windows Vista Business 64 bits, que instalé en la primera partción.

Quería probar una distribución de Linux (hasta ese momento sólo había probado alguna "mini-distro"), así que empecé por probar a instalar Ubuntu 8.10 (Intrepid Ibex) en un viejo portátil. Todo iba más lento que el caballo del malo, incluso con el escritorio XFCE (Xubuntu) que probé tras leer que era más ligero y que daba vidilla incluso a equipos viejos (en mi caso NO ha sido así, y tampoco es un portátil del jurásico, que conste).

Tras haber visto Ubuntu y Xubuntu en el portátil decidí probar con Kubuntu en el fijo. Así que lo instalé en la segunda partición del disco duro. La verdad es que gráfica y estéticamente me pareció más afín a mis gustos que Ubuntu (para gustos colores).

Como es lógico no hubo ningún problema de velocidad ni rendimiento (el fijo era casi nuevo). Pero me pareció que "no iba fino del todo".

Ahora no recuerdo bien todas las cosas que me proporcionaron esta impresión, pero fueron bastantes. Probablemente la más gorda fué que me volví loco para conseguir una resolución del monitor decente (tengo un monitor TFT de 24" y 1920x1200 de resolución, los reyes se portaron bien, pues el anterior ordenador duró más de 10 años y este equipo se tiene que hacer a la idea de lo mismo, por lo menos).

En el portátil no hubo ningún problema, pero en el fijo... todos los del mundo. Entiendo que la gente NO quiera Linux.

Bueno, después de varias tardes leyendo páginas y foros por internet me atreví a editar ficheros xorg.conf y otras cosas aún más terroríficas de las que ya ni me acuerdo y conseguí que se viese decentemente.

Pero, como decía antes, me pareció que el Ubuntu del portátil era (a pesar de lento-lentísimo-superlento y por lo tanto prácticamente inutilizable) más "coherente" y "robusto", que iba "más fino" que el Kubuntu.

Al fin y al cabo este último es un "derivado" del Ubuntu, así que achaqué los distintos problemas o "incomodidades" a este hecho. Pensé pues que, aunque gráfica y estéticamente me gustase más KDE (y también el tema de grabar CD/DVD me pareció mejor resuelto con el programa que viene con KDE), pues que lo suyo sería "acudir a la fuente" para poder tener una experiencia más "real" y valorable con Linux.

Así quedó la cosa durante bastantes meses, el Kubuntu del ordenador fijo aparcado y sin usarse, el Ubuntu y el Xubuntu del portátil... casi que idem, excepto en caso de extrema necesidad debido a lo frustrante de la lentitud (siempre que podía utilizaba aquí Puppy Linux, que he de decir que es una pasada para estos casos de máquinas viejas).

Esto fue así hasta que se estropeó la placa base del fijo, coincidiendo poco más o menos con mi inscripción al curso de Ubuntu.